ÁRBITROS:
Guillermo García Presa. Asistentes: Javier Madrid Vara, José Antonio Martínez Rodríguez.
Victoria con sufrimiento, que al mismo tiempo fue muy merecida. En O Vao se estrenó la victoria de un Coruxo con hambre y muchas ganas de sacar adelante los tres puntos. En el tiempo añadido los verdes vieron recompensado su esfuerzo con el gol de Mateo Gandarillas.
Los dos equipos muy pronto demostraron que se jugaban muchas cosas y empezaron al ataque total y pisando las áreas. Cierto es, que por momentos con imprecisiones en los pases. El Lealtad se mostraba ofensivo y el Coruxo también, pero sin prisa y sin pausa fue buscando vías de pases por el interior que por ahí sufría el conjunto asturiano.
A partir del minuto veinte el Lealtad se fue replegando y no mostraba el ímpetu del inicio en ataque, el Coruxo con más posesión de balón pero le costaba general ocasiones de gol. Xavi Sola disfrutaba de una gran ocasión de gol en el tramo final de este primer acto pero el portero visitante neutralizaba el balón en la misma línea de gol.
El Coruxo echaba al resto en los minutos finales de este primer tiempo y pisaba mucho más el área del Lealtad, así generaba otras dos ocasiones de gol muy claras.
El segundo tiempo daba paso a un Coruxo que buscaba mucho más protagonismo con el balón y así se iniciaba este segundo acto con más ritmo por parte de los vigueses, desde ahí el Lealtad se fue replegando y montaba una tupida malla que era impenetrable.
El crono avanzaba y se palpaba que el insistente dominio local era como un automatismo que necesitaba hacer borrón y cuenta nueva. Así el Coruxo hacía un doble cambio, se retiraban Roque y Sergio y entraban Nacho y Guille Pinin. Pero ahí no quedaba todo, y el conjunto vigués movía otra vez el banquillo con el cambio de Javi González por Añon.
El Lealtad seguía pertrechado en defensa y muy expeditivo no daba opciones. Y por los vigueses se apreciaba que tenían que tirar del plan A, del plan B, y de todos los planes imaginados y por imaginar. A partir del minuto setenta y cinco el Lealtad daba paso al frente y se iba al ataque, pero el Coruxo seguía teniendo la posesión de balón y con más verticalidad en ataque.
Largos minutos con el asedio local sobre la portería de un Lealtad que mantenía las distancias entre líneas. Pero el conjunto vigués moralmente se sentía con ganas, largos minutos de acoso y derribo sobre la portería asturiana sin conseguir el premio del gol.
El colegiado añadía tres minutos y el Coruxo no se daba por vencido, así pues, minuto noventa y tres y Mateo Gandarillas con una gran galopada por la banda finalizaba con disparo raso y cruzado al segundo palo, así el 1-0 subía al marcador ante el frenesí de los coruxistas. Aquí paz y después gloria.