BURGOS PROMESAS: Marc, Rastrilla (Pablo 67), Hernaiz (Oussama 67), Dani Ruiz, Hugo Pascual, Hugo Sedano, Lucas (Salva 60), Ethan (Ribas 60), Georges, Romero (Alejandro 67), Luka.
GOLES: 1-0 Javi González min.25, 2-0 Javi González min.41, 3-0 Xavi Sola min.55, 4-0 Xavi Sola min.63, 5-0 Xavi Sola min.84, 5-1 Georges min.87.
ÁRBITROS:
Raúl De La Mata Martínez. Asistentes: Gonzalo Romanillos García, Ángel Vicente Juarez.
Buen partido del Coruxo, que jugó y dejó jugar, los vigueses empezaron muy fuerte y llegaban al área visitante con insistencia. El Burgos Promesas tomaba nota y adelantaba líneas, así en los primeros quince minutos los dos equipos no daban tregua y se mostraban muy verticales.
Los vigueses disponían de una clara ocasión de gol que terminó a manos del portero, y al Burgos muy pronto se la apreciaba con ganas de agradar y por la medular empezaba a mostrarse serio y tácticamente muy ordenado.
En el minuto veinte Mateo Gandarillas ensayaba el disparo a portería, potente y colocado pero el balón se fue ligeramente por encima del travesaño. Desde ahí los dos equipos empezaron a tener minutos con imprecisiones en los pases y ligeramente acelerados.
El primer gol llegaba por mediación de Javi González tras engatillar en el área pequeña un balón dividido, el 1-0 imprimía más ritmo a los dos equipos y el Burgos no le torcía la cara a un partido con mucho ritmo, aunque por momentos dejaba las bandas sin cubrir.
El 2-0 lo anotaba también Javi González tras forzar un despeje en falso del portero visitante, el Coruxo había encontrado la tecla en los pases por el interior, se mostraba muy seguro en su fútbol y al descanso se llegaba con una jugosa renta aunque sin confiarse en ningún momento.
El segundo tiempo estuvo marcado por la eficacia del Coruxo en las áreas y aún así, el Burgos lo intentaba una y otra vez, pero los goles de los verdes fueron de elaboración y ahí sufrían los visitantes. El resultado final de 5-1 imprime seguridad y confianza al Coruxo.
Al Burgos le deseamos lo mejor y que pronto levanten el vuelo, los burgaleses a pesar del resultado adverso nunca bajaron los brazos y lucharon con nobleza.