CD COVADONGA: Hugo, Pablo Castiello (Edu 59), Aitor Ferrero, Aitor Elena, José Luis (Naredo 67), Diego García, Jaime, Tineo (Manu 59), Martón, Manuel Pozo (Pelayo 59), Álvaro (Michel 67).

CORUXO FC: Alberto, Antón, Crespo, Andriu, Aspas, Jacobo Trigo (Alex Ares 67), Chevi (Riki 67), Mateo, Aarón (Rivera 85), Chabboura, Silva (Pedro 67).

GOLES: 0-1 Aarón min.9, 0-2 Aarón min.20, 1-2 Diego García min.23, 1-3 Chabboura min.44, 2-3 Pelayo min.60.

ÁRBITROS: Pablo Gargantilla Fernández. Asistentes: Mateo N. Vaquero Agama, José Antonio Gil Arenas.

Victoria merecida, trabajada y con mucho sufrimiento. Sobre un terreno de juego muy complicado con un bote muy vivo, ante un rival con mucho orgullo que nunca se rindió, y que no lo puso nada fácil.

El conjunto local se jugaba la vida en este partido, y desde el primer minuto ejecutaba un fútbol muy directo y físico, y el Coruxo poniendo pausa y control a su fútbol trataba de imponer su estilo. Muy pronto se pudo apreciar que no iba a ser fácil puntuar.

En los primeros cinco minutos ya se había producido mucha actividad en las dos áreas, así los dos equipos se saltaron el típico tanteo y las hostilidades ya eran la hoja de ruta. Al Coruxo se le veía con más calidad y fútbol entre líneas, y precisamente eso fue lo que le valió para que llegara el 0-1 anotado por Aarón a los nueve minutos tras asistencia de Chabboura.

Siguientes minutos con el Covadonga que se iba al ataque en busca del empate y colgando balones sobre el área defendida por Alberto Domínguez. El portero del Coruxo en la disputa de un balón aéreo se lesionó pero muy pronto se recuperaba para seguir.

Siguientes minutos con muchas disputas que generaban balones divididos. Se veía a un Coruxo tremendamente enchufado, los dos equipos habían entrado en el partido con mucha fuerza, en uno de esos balones divididos en tres cuartos se lo llevaba Aarón escorado a la derecha y de disparo raso y cruzado al segundo palo anotaba el 0-2, un gol que daría un vuelco total al partido, minuto veinte.

El conjunto asturiano acortaba distancias a balón parado, una acción donde ponía rápidamente el balón en circulación y el 1-2 ya daba mucha más emoción a un partido que no tenía un solo minuto de tregua. El conjunto asturiano le exigía mucho al Coruxo, pero más bien era exigencia física ya que por fútbol no conseguía imponerse. Y por el flanco izquierdo de su ataque forzaba faltas para colgar balones sobre el área viguesa.

Largos minutos con el partido que se había descontrolado, y ahí el Coruxo no tenía la intención de entrarle al juego del Covadonga. El conjunto local apretaba mucho a un Coruxo que a pesar de verse dominado no se descentraba en defensa.

Minutos antes de irse al descanso llegaría el gol de la supuesta tranquilidad verdiblanca, una falta escorada el flanco izquierdo del ataque y vigués, y Antón ponía el balón en circulación al segundo palo y en la segunda jugada Chabboura machacaba a las mallas el 1-3, un gran gol.

El segundo tiempo se iniciaba con mucha actividad y con el balón de por medio. El Covadonga daba la sensación que se había reseteado en el vestuario y en este segundo acto combinaba bastante más en las jugadas. Primeros diez minutos de este segundo tiempo y muy pronto se veía por donde podía ir el partido.

Se mantenía el ritmo pero en las transiciones los dos equipos perdían muchos balones. El Coruxo con mucho trabajo encarrilado pero no se fiaba de un rival con mucho orgullo. Por la medular se había ensanchado el campo, ya no había los marcajes tan estrechos del primer tiempo y eso favorecía a la calidad individual del conjunto vigués.

Minuto sesenta y el Covadonga hacía tres cambios de una vez, el conjunto asturiano muy valiente se iba al ataque. Y en menos de un minuto acortaba distancias con el 2-3 tras un despiste defensivo de la zaga viguesa.

Seis minutos más tarde era el Coruxo quién hacía otros tres cambios de una vez, entraban Alex Ares, Riki y Pedro Vázquez. Ya era una lucha de intereses tácticos entre ambos banquillos. El conjunto asturiano seguía luchando como mínimo para conseguir un empate, el Coruxo se había echado atrás ante las muchas tarjetas que ya tenía. Y el Covadonga sacaba rendimiento de los balones colgados al área viguesa.

En los últimos diez minutos es como si al partido le echaran gasolina y los dos equipos en un subidón de orgullo se iban al ataque total, el balón sin un claro dominador y al final los tres puntos se fueron al casillero del Coruxo. Los partidos disputados en otros campos en el horario de mañana le favorecían.