Excesivo castigo para el equipo de Javi Pereira, el Coruxo empezó marcando de penalti y desde el saque inicial siempre se mostró muy ambicioso, vertical y con largas posesiones de balón. La expulsión de Cacharrón cambió el panorama ya que el Coruxo se quedaba con un jugador menos.
El conjunto vigués muy pronto se hizo con la posesión de balón y el Amorebieta esperaba atrás, así en los primeros diez minutos el conjunto vigués se mostraba ligeramente superior. El conjunto local adelantaba líneas y se iba asentando poco a poco, pero el Coruxo se mostraba más combinativo ante un rival con un fútbol muy directo y físico.
Minuto once y Cacharrón evitaba en un mano a mano el primer gol de los vascos. Minutos más tarde de penalti marcaba Dani Rosas para el Coruxo, 0-1 y el gol daba alas a los verdes que buscaban el segundo con insistencia. El Amorebieta por momentos se iba al ataque pero el Coruxo no daba opciones y estaba muy enchufado.
Poco a poco el partido se fue yendo a unos estándares mucho más físicos por ambos equipos, pero el Coruxo seguía manteniendo el rigor táctico desde el inicio. Los vigueses se quedaban con diez jugadores tras la expulsión de Cacharrón, que supuestamente, cogió el balón con las manos fuera del área. De ahí llegaba el empate del Amorebieta y el 1-1 ya marcaba otro escenario, pero el Coruxo buscaba el balón y seguía prodigándose en ataque.
Largos minutos con los dos equipos que buscaban el segundo gol, así se encaraban los últimos cinco minutos de este primer tiempo sin un claro dominador. Al descanso se llegaba con el empate, pero el Coruxo a pesar de estar con un jugador menos insistía en ataque.
Segundo tiempo y el Amorebieta se hacía con la posesión de balón pero el Coruxo se mostraba muy enchufado y esperaba su oportunidad para irse al ataque con garantías. Al filo del minuto sesenta, el Amorebieta anotaba el 2-1, ahí el Coruxo lo acusó ya que también se iba cargando de tarjetas.
Los verdes se fueron recuperando del mazazo y poco a poco volvían a ser el equipo que se iba al ataque con descaro. El conjunto vigués buscaba frescura y fue haciendo cambios pero las once tarjetas que cayeron del lado de los verdes pesaron más de la cuenta.