Se resiste la victoria en O Vao, que por ahí es por donde se retroalimenta el Coruxo. Con el hándicap de terminar en varias ocasiones con diez jugadores. El Compostela muy rápido buscó el protagonismo con balón, y en ataque mostraba insistencia en los primeros minutos.
El Coruxo bien posicionado se iba prodigando en ataque pero por momentos se lo tomaba con relativa tranquilidad. Ahí el Compostela ponía una velocidad por encima a su fútbol. A partir del minuto quince el Coruxo ya forzaba la maquinaria ataque pero con pases sin mucha precisión y que casi siempre interceptaba el Compostela.
Con los minutos el partido fue entrando en una dinámica que nada aportaba a los dos equipos, mucho contacto físico y con imprecisiones en los pases, aún así, el Compostela tenía mejor lectura del partido a pesar de ser por momentos un correcalles.
Finalizaba el primer tiempo con empate sin goles, el Compostela se estaba mostrando más ambicioso de cara al gol a pesar de ser un partido con la pólvora mojada por los dos equipos. Mientras que el Coruxo no terminaba de solucionar las fisuras que mostraba su fútbol entre líneas.
Se iniciaba el segundo tiempo siendo un calco del primer acto, los dos equipos con mucha aceleración y sin generar ocasiones de gol. En el minuto cincuenta y cinco llegaba el penalti en el área del Coruxo, y ahí el Compostela anotaba el 1-0, el Coruxo se quedaba con diez jugadores tras la expulsión de Juan Rodríguez.
A raíz del gol del conjunto visitante el Coruxo en su afán de levantar el resultado se mostraba valiente pero muy acelerado en su fútbol, y eso lo aprovechaba el Compostela con marcajes muy encima.
A partir del minuto sesenta y cinco el Coruxo ya estaba más centrado en su fútbol, notable mejoría de los verdes que tenían largas posesiones de balón y se mostraban muy compactos entre líneas. Este ya era el Coruxo de verdad, el de camina o revienta.
Últimos quince minutos y los vigueses realizaban muchos cambios buscando más protagonismo en el centro del campo, ahí apareció su poderosa verticalidad y por ello, el Compostela se fue replegando ante el empuje de un Coruxo con diez jugadores.